20060503

Francotiradores en Bagdad


“Lo que se tomó con sangre, sólo puede ser recuperado con sangre”. Este es el lema de Juba. El francotirador más famoso de la resistencia iraquí quien fue capturado durante la semana pasada en Bagdad.

El insurgente cuya pierna derecha está amputada a la altura del muslo se le responsabilizó por la muerte de al menos 143 soldados norteamericanos.

Juba se había dado a conocer en el 2005 cuando filmaciones de sus operaciones fueron difundidas por la red. A partir de ese momento su nombre se convirtió en una leyenda para los simpatizantes de la resistencia y un dolor de cabeza para las fuerzas de ocupación.

El francotirador esperaba que los soldados se bajaran de sus vehículos y generalmente les disparaba a la espina dorsal, el pecho o la cabeza. Su efecto era letal. La rapidez y precisión de su accionar impedía que fuera localizado. Solamente un casquillo de proyectil y una nota escrita a mano eran los testigos del atentado. Sello característico de Juba.

En una entrevista al diario británico “ The Guardian”, el teniente coronel estadounidense Kevin Farell, sostuvo que “está muy bien entrenado y tiene mucha paciencia” lo que a juicio del militar dificultaba su captura.

El mayor temor de los Estados Unidos no era el tirador en si. Sino la posibilidad de que este se convirtiese en héroe. Una especie de Vasily Zaitsev árabe. De esta manera los voluntarios para convertirse en nuevos Jubas podrían incrementar su número.

Pese a su larga experiencia bélica los norteamericanos parecen haber olvidado las lecciones aprendidas en Vietnam o las amargas experiencias obtenidas por los alemanes en Stalingrado. Su doctrina parece no haber evolucionado para conflictos asimétricos y guerra de guerrillas.

Las atrocidades cometidas en la cárcel de Abu Ghraib y la ocupación han alimentado el sentimiento “anti Yankee” del pueblo iraquí. Los mandos estadounidenses deberían recordar que una guerra en contra de un pueblo es imposible de ganar. La única forma de salir victorioso en este tipo de conflictos es ganándose el respeto y la admiración de las personas.