20060614

La permeabilidad de Al Qaeda


La reciente muerte del líder de Al Qaeda en Irak, Mussaf al Zarqawi, significó un duro golpe para la red terrorista, un enorme impacto comunicacional para los Estados Unidos y provocó la incertidumbre sobre quién le sucedería y los efectos inmediatos su muerte.

Sin embargo, el cómo se llegó al jordano no ha sido tema de análisis. La detección del guerrillero cambió el paradigma de la impermeabilidad de la red.

Desde el comienzo de las operaciones de Al Qaeda el principal problema que han tenido que enfrentar las agencias de inteligencia ha sido la dificultad de obtener información de fuentes humanas debido al complejo sistema de seguridad de la organización.

En contraste a los conflictos ideológicos, como la Guerra Fría, donde la convicción política o doctrinaria puede ser anulada por factores como el dinero, el ego, debilidades personales, entre otros. El radicalismo religioso presenta un factor de extrema dificultad para debilitar sus creencias.

Esto es visible en la manera de enfrentarse a grupos religiosos. La certeza de muerte o el excesivo riesgo de la integridad física, ha sido un argumento clave para disuadir al accionar terrorista. Sin embargo esto deja de ser relevante al momento de disuadir a combatientes suicidas.

¿Qué argumento puede ser más eficaz que la promesa y convicción del ingreso al paraíso? De hecho en este caso morir por Dios es el mayor anhelo.

Con estos antecedentes la búsqueda de información o informantes provenientes de las células de Al Qaeda había sido escasa y sin mayores resultados desde el punto de vista de inteligencia.

Pero definitivamente la detección y muerte de Al Zarqawi como consecuencia de información obtenida de fuentes humanas demostró que incluso las organizaciones religiosas pueden ser infiltradas.

La muerte del líder de la resistencia irakí probablemente traiga consigo una nueva e intensa ola de violencia. La incertidumbre de la era post Zarqawi acarrea un nuevo problema para las fuerzas de ocupación. Sin embargo los organismos de inteligencia tienen la certeza que Al Qaeda no es impenetrable.